Diagnóstico de proceso
Mapa del trabajo actual, responsables, datos, tiempos, errores y puntos de decisión.
Analizamos un proceso concreto, cuantificamos el problema y diseñamos una solución a medida con la tecnología que realmente necesite: inteligencia artificial, automatización, integración o desarrollo propio.
Información repartida entre correos, documentos, hojas de cálculo y aplicaciones que no se comunican.
Personal que repite cada semana las mismas búsquedas, revisiones, copias, respuestas o informes.
Documentos que deben clasificarse, comparar datos, extraer información o pasar por varias validaciones.
Procesos que solo conoce una persona y que se paralizan cuando no está disponible.
Herramientas compradas por separado que añaden coste, pero no forman un flujo completo.
Ideas de inteligencia artificial que nunca llegan a producción porque falta diseño, integración o seguimiento.
La tecnología se elige después del diagnóstico. Esto evita forzar una herramienta sobre un proceso que no la necesita o crear un sistema imposible de mantener.
Mapa del trabajo actual, responsables, datos, tiempos, errores y puntos de decisión.
Definición del resultado, alcance, integración, validaciones, seguridad y métricas.
Construcción de la solución, conexión con herramientas existentes y control de excepciones.
Validación con casos de la empresa, comparación con el proceso anterior y ajustes.
Procedimientos, accesos, responsables y formación específica para utilizar lo implantado.
Medición del uso, soporte acordado y ampliación solo cuando el primer resultado está consolidado.
Suma las horas totales del equipo, no las horas de cada persona. El diagnóstico estima el coste actual y un rango orientativo de mejora sobre la parte repetitiva.
Incluye desglose, escenario de mejora, complejidad aproximada y prioridades para seleccionar un proyecto piloto.
Se usan 46 semanas de actividad. El rango es orientativo y depende de los datos, las reglas del proceso, la integración y la validación humana necesaria.
Con esa información podemos valorar si existe una solución razonable, qué debemos estudiar y qué datos faltan antes de presupuestar.
Primera revisión del caso y llamada de encaje.
Definición del proceso, alcance y responsables.
Propuesta técnica y económica por fases.
Podemos empezar por una necesidad pequeña, medible y con capacidad de convertirse en un sistema estable.